Ir al contenido principal

Aniversario #12

Amado mío,

Celebrar contigo un día como hoy me llena de mucho más que emoción. Me siento plena y llena de júbilo al poder palpar la fortaleza, confianza y seguridad que hemos alcanzado. Hemos cultivado y cosechado. Hemos crecido y madurado juntos, superando tantas pruebas y desafíos duros, donde solo los más fuertes prevalecen. Hemos creado seres, construido planes. Y mientras el tiempo no se toma la libertad de detenerse, y los días siguen marcando el ritmo de la vida, aquí seguimos juntos. Doce largos años, que parecen ser tan solo unas pocas horas para el amor tan profundo que sentimos, pero tan llenos de páginas y páginas de aventuras, lecciones, retos y pasiones. Y a pesar de esos momentos de oscuridad, a pesar de esos tiempos en los que nada parecía tener sentido, nuestro poder y deseo de permanecer ha podido con todo. Miro a mi lado, y a veces siento que somos los únicos en este mundo. Pues nadie como tú para conocer mis secretos, y nadie como yo para guardar los tuyos. He tomado tu mano tantas veces, que puedo dibujar tus líneas con los ojos cerrados. He besado tantas veces tu boca, que aun si perdiera el sentido del gusto seguiría saboreando el placer que me provocan tus labios. Bien sabes tú todo lo que te daría, pero no encuentro algo mejor que darte que un corazón plenamente abierto para ti, con toda mi sensibilidad, amor y emoción dibujada en letras. Nuestra complicidad ha sobrepasado los límites de lo conocido, y a estas alturas, los lazos que sostenemos tú y yo; aunque sean incomprensibles para muchos, seguirán creciendo, haciéndose más fuertes, hasta que un día nuestro amor nos haga inmortales. Por estas cosas dichas; y muchas otras más que solo las escuchará tu corazón cuando te mire a los ojos, me siento orgullosa de decir libremente que estoy feliz a tu lado. Y es mi más puro deseo de celebrar no solo otros doce años más, sino toda una vida a tu lado.

Con amor, mucho, mucho amor:
Tu esposa.
 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Carta para el amor prohibido #2

Querido cielo,
Aún sigo pensando en ti. Claro que sí, es imposible olvidarte, ¿cómo podría? Me has regalado días hermosos, y momentos… como hoy. ¿Recuerdas el tiempo que me mantuviste en vela, sin querer confesar tu día de cumpleaños? ¿Recuerdas cómo lo descubrí? Qué nostalgia siento, cariño, mis ojos se llenan de un brillo singular, ese que en tantas ocasiones viste con los tuyos. Hoy es un día muy especial: celebro contigo un año más cumplido. Se me contrae el pecho, Dios sabe cuánto deseo estar a tu lado, físicamente, y abrazarte, besarte, y decirte al oído cuánto te he extrañado, cuánto te he amado, y cuánto te sigo amando. Miro el cielo y me niego a llorar por ti, porque sé que si suelto solo una, no podré detenerme. Me siento tan… extraña sin ti, como si fuese un personaje más de algún cuento de diciembre.  Pero no me quiero desviar, te envío esta carta para desearte el mejor de los días. No sé qué harás ni adonde irás,  no sé si pensarás en mí un momento, si el recuerdo de mi v…

La mujer es un misterio *Reseña a un gran ensayo*

Hoy quiero hacer una reseña importante, luego de haber leído uno de los mejores ensayos (a mi entender) sobre la mujer. Aunque en este ensayo se habla particularmente de la mujer mexicana, esto se aplica para cada mujer en este mundo, y en algún otro (estoy segura de eso), si así existiera. Si bien es cierto que muchas mujeres hemos alzado nuestras cabezas bien en alto, todavía existen culturas arraigadas a lo que nuestros antepasados nos han dejado. No es un secreto que en Europa (por ejemplo) reina una mentalidad de liberalidad. Y no hablo de hacer lo que les dé la gana (que bien es cierto que muchos lo hacen), sino que todos somos iguales y tenemos los mismos derechos. Sin embargo, los europeos no beberían decir que el machismo se ha erradicado, y los latinoamericanos no deberían decir que el machismo reina en nuestras casas. Aun existe la mentalidad machista en algunas sociedades, y se presenta de formas distintas, que obviamente no son comprendidas por personas de poco conocimien…

El dolor del olvido